La sostenibilidad cada vez es un factor más importante en el sector del transporte y las empresas deben adaptar su estilo de conducción para hacerlo más sostenible, el llamado Eco-Friendly.

La conducción Eco-Friendly responde a las necesidades ecológicas en las que vivimos. Si hace unas semanas te hablábamos de iniciativas de sostenibilidad como las restricciones de tráfico de este 2020 o del PNIEC (Plan Nacional Integrado de Energía y Clima) presentado por el estado, hoy venimos a hablarte de una iniciativa que muchas empresas de transporte están adoptando; la conducción Eco-Friendly.

En este artículo vamos a explicarte cuáles son las claves de la conducción Eco-Friendly y cómo puedes hacer para adoptarla para tu empresa.

Qué es la conducción Eco-Friendly

Entendemos por conducción Eco-Friendly aquella conducción que tiene como objetivo reducir las emisiones contaminantes y ser más sostenible.

Además de ayudar al medio ambiente, la conducción Eco-Friendly también sirve para reducir los consumos de tus vehículos y, por consiguiente, ahorrar grandes costes. Ten en cuenta que te da consejos para mejorar los estilos de conducción de tus conductores y evitar que los consumos se disparen.

¿Sabías que . . .

el estilo de conducción es uno de los mayores factores que afecta al consumo de combustible?

Consejos para que tu flota sea Eco-Friendly

Este tipo de conducción se logra a raíz de pequeños cambios en la manera de conducir tus vehículos. A continuación, te dejamos los más significativos:

Evita dar acelerenos y frenazos bruscos

El consumo incrementa notablemente al frenar y acelarar. Obivamente tus conductores no pueden dejar de hacerlo, pero si que pueden reducir la manera en que se hace.

Al llegar a un semáforo, a la hora de bajar por una pendiente o en cualquier situación que requiera frenar, te recomendamos cambiar las marchas de manera progresiva para que el coche se detenga o avance por su propia inercia sin tener que frenar de manera brusca.

Mantén una velocidad constante

Los cambios de velocidad también influyen mucho en el consumo del vehículo. Mantener una velocidad regular, no pasar los límites de velocidad ni hacer grandes cambios de velocidad hará que tu vehículo consuma menos combustible y, por consiguiente, reduzcas el nivel de emisiones.

Ten en cuenta que hacer un trayecto de 90 a 100 km por hora puede suponer más de 1 litro de gasolina extra.

Eso podrás hacerlo fácilmente mediante los informes de velocidad que incluyen algunas plataformas de gestión de flotas, con las que controlarás todos estos parámetros para adecuar la conducción de tu equipo.

Utiliza marchas largas

Las marchas largas consumen menos combustible que las cortas. Conducir con marchas cortas significa tener altos niveles de revoluciones, lo que aumenta considerablemente su consumo. Te recomendamos seguir una serie de recomendaciones que mejorarán la eficiencia de la conducción:

  • Utilizar la primera marcha solo para arrancar
  • En atascos o situaciones de alto tráfico, evita llevar la primera marcha para evitar acelerones
  • Cambiar de marcha al llegar entre las 2.500 y 3.000 revoluciones
  • Acelerar lo justo para mantener la velocidad
  • No ir reduciendo las marchas antes de parar

Hay que dejar claro que esto son recomendaciones se deben seguir en la medida posible del contexto, ya que la seguridad de tu flota siempre debe ir por encima del consumo. Durante la conducción habrá muchas situaciones como los adelantamientos, las pendientes prolongadas, entre otras, que requerirán marchas más cortas.

Aprovecha la inercia en las curvas

La idea es evitar en la medida posible las frenadas fuertes, los acelerones a golpes y los giros bruscos. Si seguimos los consejos anteriores, iremos perdiendo velocidad de manera progresiva, por lo que no hará falta frenar exageradamente al entrar en una curva y evitaremos tener que pisar el acelerador más de la cuenta. También evitaremos los giros bruscos, otro de los grandes causantes del consumo de combustible (por su repercusión en el desgaste de los neumáticos y el coste de mantenimiento que conlleva).

Realiza los mantenimientos adecuados

Las piezas en mal estado o mal cuidadas, consumen mucho más que las nuevas. Nuestra recomendación es que en tu empresa elaboréis un plan de mantenimiento preventivo para que regularmente reviséis el estado de todos vuestros vehículos y no apuréis más de la cuenta.