Toda empresa que disponga de una flota de vehículos, sabe que debe afrontar una serie de costes. Estos tienen un gran impacto en el desarrollo empresarial.

A menudo las empresas suelen pensar que estos costes son fijos e inevitables, pero lo cierto es que existen muchas maneras de reducirlos y, por consiguiente, optimizar tus vehículos.

En este artículo vamos a enseñarte a reducir los costes asociados con el mantenimiento de los vehículos y que tus vehículos sean más productivos. ¡Empecemos!

La importancia del mantenimiento

Seguro que si hablamos de costes de vehículos, rápidamente te viene a la cabeza el consumo de combustible o la manera de optimizar la gestión de los neumáticos. Es normal, ya que son los dos principales costes. No obstante, es posible que no sepas que el mantenimiento es el tercero.

A lo largo del año, destinas multitud de recursos en mantener tus vehículos. Unos recursos que serían mucho menores si hicieras pequeños cambios. Entonces ¿qué puedes hacer para reducirlos? Aquí te traemos los principales cambios que debes hacer:

Nunca sobrepases la vida útil

Aunque creas que una pieza de un vehículo está en buen estado, si se ha terminado la vida útil que marca el fabricante, debes cambiarla. No hacerlo puede devenir en un problema mayor e incrementar enormemente en los costes de mantenimiento.

Piensa que realmente no estás ahorrando. Estás posponiendo un gasto que deberás asumir tarde o temprano y que, además, puede incrementarse mucho más si afecta a otras partes del vehículo.

No apures tus neumáticos

Lo recomendable es cambiar los neumáticos cada 40.000 km, aunque su desgaste puede variar según múltiples factores, tales como la temperatura, la carga del vehículo o la velocidad.

Nosotros recomendamos revisar su estado periódicamente y anticiparse a este cambio si crees que están demasiado desgastados. Piensa que un neumático muy desgastado, disminuirá su eficacia y aumentará drásticamente el consumo.

Lo que está claro, es que evitar cambiarlos no te supondrá más que costes.

Controla los hábitos de conducción

Si hablamos de consumo de combustible, el principal factor a tener en cuenta es el tipo de conducción del conductor al volante. En los costes de mantenimiento, también es un factor a tener en cuenta.

El exceso de velocidad, las frenadas bruscas, las revoluciones elevadas, los golpes de volante y muchos otros comportamientos inadecuados, repercuten en el desgaste de los componentes del vehículo, por lo que es interesante poder controlar dichos datos y tomar medidas para modificarlos en el caso de que sea necesario.

Lo barato puede salir caro

Es común comprar piezas de menor calidad para ahorrarse dinero. A corto plazo puede parecer una idea inteligente, pero a largo plazo es posible que esa decisión incremente el consumo de tu vehículo y afecte a otros componentes.

Haz seguimientos periódicos

Crea un timing y marca unos deadlines para revisar periódicamente todos los componentes clave del vehículo. Llevar un control del estado del vehículo evitará que tengas imprevistos.

 

Y tu, ¿Tienes en cuenta todos estos hábitos? Con Movertis, puedes tener un control de todos tus vehículos y disponer de la información necesaria para reducir los costes de tu flota.