Seleccionar a tu flota comercial será una de las decisiones que más afectará a la eficiencia de tu empresa. 

Para cualquier empresa de transporte, los vehículos son la herramienta principal de trabajo. Por ello, es importante destinar tiempo a valorar las opciones existentes en el mercado y establecer criterios para elegir el vehículo que más se adapta a ti. 

En este artículo compartimos contigo 5 criterios para seleccionar a tu flota comercial. 

 

1. Eficiencia

Se trata de valorar tus necesidades y el tipo de uso que vas a darle a tus vehículos, ya que, dependiendo del sector al que te dediques, serán unas u otras. Por ejemplo, si tu equipo comercial deberá transportar materiales, además de realizar visitas comerciales, quizás te interese escoger una furgoneta antes que un turismo. 

Este paso es muy importante para poder sacar la máxima eficiencia de cada una de tus visitas comerciales. 

2. Ahorro

El precio del vehículo es uno de los elementos de mayor impacto para el ahorro, ya que la cantidad invertida varía considerablemente, pero también son claves otros aspectos como el mantenimiento necesario a lo largo del tiempo, el ciclo de vida del vehículo y el consumo que genera. 

Escoger un vehículo u otro, puede suponer una gran diferencia por lo que respecta a los costes de las reparaciones, al ciclo de vida del vehículo y al consumo de combustible.

Quizá merece la pena pagar un poco más por un vehículo con mayores garantías y que a lo largo del tiempo supondrá un menor coste, ¿no crees?

3. Costes 

No todos los vehículos tienen la misma cantidad de costes asociados. Compartimos contigo los principales costes que debes valorar y cómo reducirlos. 

Costes fijos

  • Adquisición /depreciación del valor del vehículo: el valor del vehículo disminuye con el tiempo, no es el mismo el que tiene el día que lo compras que un año o dos años después.
  • Financiación: si has solicitado financiación para comprarlo, tendrás que incluir la devolución de los intereses como coste fijo durante el tiempo que duren.
  • Los impuestos y tasas de compra.
  • El seguro: cuyo precio será diferente según la compañía, la modalidad que elijas (a todo riesgo, a terceros) y tu tasa de siniestralidad.

Costes variables

    • Combustible.
    • Peajes.
    • Neumáticos.
    • Mantenimiento.
    • Averías, accidentes y multas.

La clave se encuentra en los costes variables. Aunque también será bueno que analices y compares los costes fijos dependiendo del tipo y modelo de transporte, es importante que aprendas a identificar los costes variables y a reducirlos. 

Una de las mejores formas de hacerlo, es mediante un sistema de gestión de flotas, que te permite obtener datos en tiempo real sobre tu flota y calcular sus costes, para que tu puedas reducirlos. 

 

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4. Alternativas

En ocasiones, optar por fórmulas como el renting puede ser una buena alternativa a la compra tradicional de un vehículo. Te recomendamos que, una vez hayas identificado todos los costes de tu vehículo, veas otras opciones tales como el mismo renting, el leasing o, incluso, alternativas como el carsharing. 

Puede que a priori creas que no se adaptan a tu empresa, pero es posible que en determinadas ocasiones sean la mejor opción.

 

5. Sostenibilidad

Un criterio que cada vez debes tener más en cuenta. La sostenibilidad está presente en la mayoría de empresas de transporte, debido al impacto social que supone el cambio climático, las limitaciones legales a causa de las restricciones y iniciativas medioambientales de los países, y el ahorro que puede suponer. 

Por esto, será importante que tu flota comercial, no solo cumpla con los requisitos medioambientales actuales, sino que se adapte a futuras tendencias y sea partícipe de la gestión de flotas sostenible.